Estar en una relación es como cuando bailas con alguien.
Todo comienza con una invitación, ya sea del hombre o de la mujer. Al principio
existen los nervios y la emoción, luego poco a poco uno se deja guiar (ya sea
por el hombre o la mujer, o ambos guiando por momentos), a veces se juntan un
poco más y a veces un poco menos; o quizás al no poder ir al mismo ritmo que el
otro, uno se separa, y trata de hacer un paso similar a su acompañante. Luego
se ve si hay coordinación, ritmo, armonía entre ambos, si con el pasar de la
canción, no hay complicidad , no hay seguridad, no se complementan, alguno se
termina cansando, agradece o simplemente dice estar exhausto y dejan de bailar.
Pero si existe todo lo anterior, a pesar de que por momentos se pisen de
casualidad, se equivoquen de paso, no se miren por nervios, etc. Ninguno de los
dos se aburrirá de bailar con él otro, de estar con él otro. A veces bailamos
con muchas personas, pero llega el momento en el cual bailamos con una con la
cual deseamos que la canción nunca se acabe...
No hay comentarios:
Publicar un comentario