Daniel Alejandro delfín,
había vivido una vida larga y feliz. Hasta que un día desapareció en la
vastedad de su amado mar. Algunos decían que había sido devorado por el mar.
Otros decían que su viaje al reino de los sueños había empezado. Sin embargo,
lo mejor de todo, fue que los delfines de la manada que lo rechazaron en un
principio, finalmente, valoraron, la semilla de los sueños por las que había
luchado .Les enseñó a aprender a aceptar que nuestra razón de vivir es pescar
para vivir y no vivir para pescar cuantos peces se puedan y de buscar y tratar
de lograr nuestros sueños: y no dejar de soñar.

Esta es una obra muy bonita y motivadora y que bueno que al final todos los delfines que rechazaron a Daniel por su sueño al surf terminen valorandolo. Pues los "sueños" que cada persona sigue no son motivo de burla.
ResponderEliminarmuy bien dicho
Eliminarmuchas veces a las personas no les gusta las desiciones que uno toma, critican y no valoran lo que uno hace. Pero uno nunca debe rendirse, siempre debe mirar hacia adelante aunque caiga y aunque todos se opongan ..SIEMPRE ADELANTE -gracias por comentar DIEGO DELGADO CARRASCO